NOTA INFORMATIVA: Reportan que CDMX se mantiene en semáforo epidemiológico naranja, pero en ruta hacia el amarillo.

Eduardo Clark García, director general de Gobierno Digital de la Agencia Digital de Innovación Pública (ADIP), informó en conferencia de prensa que no hay señales importantes que indiquen una tercera ola de contagios en la Ciudad de México como resultado de las vacaciones de Semana Santa, agregando que los ingresos hospitalarios bajaron.

Derivado de esto, el regreso a oficinas corporativas privadas estará permitido a partir de este lunes, con un aforo máximo de 20%. En estos casos será obligatorio usar el Sistema QR para la identificación de posibles contagios de las personas que entren al edificio, más la aplicación semanal de pruebas PCR o de antígenos en los corporativos que excedan de 100 personas.

Las medidas de cuidado básicas serán el uso de cubrebocas permanente, filtros sanitarios a la entrada, la sana distancia y separación por mamparas.

Asimismo, y para el caso de reuniones en oficinas, deberán hacerse bajo cita previa, sin alimentos o bebidas, sin acompañantes, con no más de 6 personas presentes y sin compartir objetos de oficina.

Las celebraciones de fiestas infantiles también quedarán permitidas pero exclusivamente al aire libre, con un aforo máximo de 50 personas, uso obligatorio de cubrebocas, registro de asistentes, sin áreas de baile ni alcohol. El tiempo máximo de duración de cada fiesta infantil será hasta las 21:00 horas.

La reapertura de baños públicos y vapores queda permitida, con un aforo máximo de 30%, aplicando filtros sanitarios y desinfección permanente de áreas comunes.

También quedarán eliminadas las restricciones de horarios en ciertos establecimientos, como cines, gimnasios, plazas comerciales y tiendas de autoservicio, sin embargo, se mantendrán las restricciones en restaurantes, reuniones y fiestas infantiles.

La jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, precisó además que por normatividad se busca que al menos el 20% de todos los trabajos de oficina se sigan desarrollando a distancia luego de que pase la pandemia, siendo esta la nueva normalidad.